Contrato indefinido vs contrato temporal

En la situación que estamos viviendo actualmente hay muchas posibilidades de que tu actividad no termine de cuajar todo lo que cabría esperar. Pero también es cierto que hay muchas buenas ideas para llevar a cabo, cosas que antes no se nos hubieran ocurrido, y que ahora tienen una subida en las ventas.

 

Este hecho en sí no es un problema, sino todo lo contrario. Pero detrás de esas buenas ideas hay que poner muchos recursos, y uno de ellos puede ser incrementar la plantilla. El problema que suele haber detrás de esto es el hecho de no saber si el tirón de la demanda va a ser puntual o va a mantenerse en el tiempo hasta después de la crisis.

 

Primero, nos pondremos en el caso más positivo: las cosas irán muy bien y la necesidad de trabajadores será permanente. En este caso, el tipo de contrato debe ser uno indefinido.

 

Puedes usar el contrato indefinido normal, o el contrato indefinido para el fomento de la contratación. El primero conlleva una indemnización por despido improcedente de 45 días de salario por año trabajado. El segundo se usa básicamente para trabajadores desempleados entre 16 y 45 años, y tiene una indemnización de 33 días de salario por año trabajado. Usar uno u otro depende de las circunstancias concretas de cada contratación.

 

Ahora entraremos a ver qué sucede si estimas que la necesidad de trabajadores va a ser temporal. En estos casos se puede optar por varios tipos de contratos temporales. Los más importantes son los siguientes:

 

  • Contrato eventual por circunstancias de la producción. Con esta modalidad se quiere dar respuesta al aumento de las ventas, pero cuando se prevé que sea algo temporal. Su duración máxima es de seis meses dentro de un periodo de doce meses. La indemnización al final del contrato es de ocho días de salario por año trabajado.
  • Contrato por obra o servicio determinado. En este caso, tu actividad ha sido subcontratada para un trabajo en concreto, y los trabajadores que necesita va a usarlos para ese trabajo. La duración máxima de este contrato es la que durará la obra o servicio que lo motivó. La indemnización al final del contrato es también de ocho días.
  • Contrato de interinidad. Es una modalidad de contrato usada para cubrir temporalmente un puesto de trabajo cuando se está en proceso de selección o promoción para cubrirlo definitivamente. La duración será la del proceso de selección, no pudiendo superar los tres meses.

Sin embargo, hay que tener cuidado con el uso de estos contratos. Su utilización abusiva (mediante concatenación de varios contratos temporales) puede provocar una demanda por parte del empleado, exigiendo el carácter indefinido de la relación laboral.