Una familia de autónomos por módulos

 

Es habitual que en una misma pareja o familia, ambos cónyuges tengan una actividad económica individual. Y aún más normal es que, si son actividades muy parecidas, se lleven de una manera conjunta: se usan los mismos empleados, se compra a los proveedores indistintamente para cada actividad, se paga y cobra indistintamente de la cuenta de cada actividad.

 

Sin embargo, esta actitud podría no ser beneficiosa para ti. Empecemos por el principio.

 

La primera pregunta que debéis haceros es si tributáis en el IRPF los dos por módulos. La tributación por módulos suele ser la más ventajosa, pues no se tienen en cuenta los rendimientos habituales sino que, como su propio nombre indica, se hace una estimación objetiva de los rendimientos. En concreto, se tienen en cuenta el número de trabajadores, el consumo de energía, los metros que tenga el local… De esta forma, si tu actividad tiene unos rendimientos superiores a los que se han estimado, sólo tributas por los estimados.

 

Ahora bien, la estimación objetiva tiene unos requisitos para su aplicación. Es decir, no puedes superar el número de empleados, vehículos o bateas descritos para tu actividad concreta; que tus rendimientos íntegros no sean superiores a 450.000 euros; y que tus compras y servicios, excluidas las de inmovilizado, no superen los 300.000 euros. Si no cumples estos requisitos quedas excluido del sistema de estimación objetiva.

 

Hasta aquí todo bien. El problema es que estos límites se calculan teniendo en cuentas las actividades tuyas, de tu cónyuge, de tus descendientes y ascendientes siempre que se trate de actividades idénticas o similares y que tengan una dirección común además de compartir recursos humanos y materiales. En este caso, el límite se consigue sumando las cifras de todas las actividades. De ahí el problema que mencionábamos al principio.

 

Sin embargo, hay una solución. Para conseguir que los límites antes mencionados se apliquen por separado, hay que demostrar que son actividades independientes. ¿Cómo se consigue? Pues de la siguiente manera:

 

  1. Procura que cada actividad tenga sus propios empleados. Intenta no compartirlos entre las dos actividades, o pasarlos de una a otra.
  2. Tener cuentas corrientes independientes para cada actividad, a nombre únicamente del titular de la actividad, desde las cuales se hagan los pagos y cobros de cada actividad individualmente.
  3. Hacer las compras oportunas de forma individual e independiente, con facturas diferentes.