Guía para entender el banco malo

El Gobierno ya ha dado a conocer el marco normativo del banco malo español, especialmente inspirado en el camino marcado ya por el irlandés. No obstante, aún quedan muchas incógnitas por resolver. ¿Cómo funcionará? ¿qué activos tóxicos comprará? ¿cómo se fijarán los precios? En fotocasa.es hemos elaborado esta guía para responder a estas y otras muchas cuestiones.

¿Qué es un banco malo?

Lo que se conoce como “banco malo” no es más que fondo para la reestructuración de activos financieros. Se trata de una sociedad pública cuya misión es comprar los activos tóxicos de los bancos, con el objetivo de sanearles los balances y que éstos vuelvan a tener facilidad para obtener financiación externa y a su vez comiencen a conceder préstamos a familias y empresas.

Habitualmente, el banco malo compraría los activos tóxicos de los bancos a un precio entre el valor contable y el real del mercado, por lo que los bancos deberían anotar ciertas pérdidas, y el resto las asume el Estado a través del banco malo. En otras palabras, el Estado utilizaría dinero público para sanear las entidades financieras, y éstas, aunque reconocerían pérdidas, a cambio mejorarían su imagen y ganarían la confianza de organismos financieros internacionales, tendrían más facilidad de crédito y reactivarían el préstamo a familias y empresas.

¿Qué es un activo tóxico?

Un activo tóxico es un título que en los balances de un banco tiene un valor determinado, pero que en la realidad su valor es mucho más bajo o incluso nulo. Por ejemplo, un banco concede un préstamo de 20.000 euros a un individuo. El banco recoge en su balance esa cantidad como riqueza que posee, ya que supone que algún día se la devolverán. Pero si la persona que pidió el préstamo no puede devolver el dinero, esos 20.000 euros solo tendrían valor contable y no real (serían ficticios) ya que en realidad el banco nunca los va a poder recuperar.

Esto es lo que ha pasado en España con muchos préstamos hipotecarios. Cuando aquellas personas que tenían una hipoteca y dejaron de pagarla, sufrieron una ejecución hipotecaria. Así, los inmuebles embargados por el banco y otros créditos difíciles de cobrar vinculados al ladrillo, sobre todo suelo se convierten automáticamente en activos tóxicos en el balance de las entidades financieras. Principalmente se trata de suelos adjudicados, créditos a promotores y constructores y créditos morosos relacionados con la vivienda.  

¿Qué bancos venderán sus activos tóxicos al banco malo?

Está previsto que las entidades nacionalizadas (Bankia, Novacaixagalicia, Catalunya Caixa y Banco de Valencia) transfieran sus activos inmobiliarios tóxicos al banco malo. El grueso de los activos que se transferirán al banco malo serán los créditos problemáticos al sector promotor, que son los que más daño han sufrido, y que en el conjunto de España totalizan unos 180.000 millones de euros.

¿Cómo se fijará el precio de los activos?

Esta es la gran incógnita, pero todavía no hay respuesta. La decisión a la hora de fijar el precio del traspaso de los activos será clave para el saneamiento bancario. Si es muy alto se protegería a los bancos pero se amedrantaría a potenciales clientes, mientras que si resulta excesivamente bajo podría hacer mayor el agujero de los bancos con problemas.

¿Cómo se financiará?

Debido a que el banco malo es una figura impuesta por Bruselas a cambio del rescate financiero, los recursos que se le reservan, dentro de la ayuda total del rescate, ascienden a 25.000 millones de euros aproximadamente, según el reparto por tramos diseñado. Esta cuantía computará como deuda pública, puesto que los recursos del rescate se canalizan a través del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB).

¿Le costará dinero al contribuyente?

Como se ha comentado, si el precio de compra de los activos no está suficientemente ajustado, nos encontramos ante dos posibles caminos. Que la banca reciba una buena inyección de dinero por unos activos inmobiliarios que les hubiese costado muchísimo vender. Si se da este caso, el Estado tardaría muchos años en recuperar la inversión, ya que con la situación actual es muy difícil encontrar compradores.

Si se da el caso contrario, y se le exige un ajuste muy duro a las entidades financieras (es decir, si el precio de compra de los activos es muy bajo), varios de estos bancos podrían verse obligados a dotar nuevas provisiones por los activos, lo que generaría nuevas pérdidas en sus cuentas y necesidades de capital extra que, probablemente, debería cubrirse con dinero del contribuyente.

¿Quién gestionará el banco malo?

La reforma financiera aprobada el viernes por el Gobierno abre la puerta a la gestión privada del banco malo, la sociedad que absorberá los activos tóxicos de la banca intervenida. El Decreto establece la posibilidad de que el FROB constituya una sociedad que gestione el banco malo.

¿Cuándo se pondrá en marcha?

Desde Bruselas, se ha impuesto que el banco malo español debe entrar en funcionamiento el próximo deberá estar funcionando en noviembre. No obstante, y teniendo en cuenta experiencas anteriores en otros países, la puesta en marcha real podría demorarse meses e incluso más de un año.

¿Qué otros bancos malos ha habido?

  • Estados Unidos. Para sanear su sistema financiero tras el estallido de la crisis de las subprime, el Gobierno norteamericano creó en 2008 el Troubled Asset Relief Program (Programa de Alivio de Activos Problemáticos con una dotación de 750.000 millones de dólares (575.000 millones de euros), su paquete de medidas contemplaba, entre otras, comprar activos de bancos, aseguradoras, empresas de tarjetas de crédito y fabricantes de automóviles (General Motors y Chrysler). En 2009, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Timothy Geithner, amplió el rescate con el Public-Private Investment Program for Legacy Assets (Programa Público-Privado de Inversión), una extensión del TARP dotado con 100.000 millones de dólares para comprar directamente los activos tóxicos de los bancos y otros mil millones de dólares para compartir riesgos con inversores privados que adquiriesen títulos respaldados con hipotecas y otros préstamos.
  • Alemania. Efectivamente, la mayor economía europea también ha tenido un banco malo. Alemania lo creó a finales de 2009, cuando nacionalizó temporalmente los activos tóxicos del banco WestLB. El banco malo alemán funcionó medio año después de que el Gobierno de Angela Merkel pusiera en marcha la idea. El problema germano no se encontraba entonces en sus bancos comerciales, sino en los bancos regionales.
  • Irlanda. Probablemente el caso irlandés es el más parecido al español. El Gobierno irlandés fundó en 2009 su banco malo, la Agencia Nacional de Manejo de Activos (NAMA, en inglés), que absorbió los activos peligrosos de su nacionalizado sistema financiero pagando por ellos la mitad de su valor (pagó 32.000 millones por activos con un valor de 74.000 millones) La actuación del banco malo irlandés elevó el déficit del país al histórico 32% del Producto Interior Bruto (PIB) en 2010, lo que tuvo al país al borde de la quiebra, por lo que la Unión Europea y el FMI pactaron en noviembre de 2011 un rescate de 85.000 millones de euros.

 

Fuente Información.............

 

 

Escribir comentario

Comentarios: 0